sábado, 16 de diciembre de 2017

Mi bello cántaro


Igual que una llama nace de otra llama, así nací yo de ti, madre. Tu luz va en mí, mi luz es tuya.

Como una niña cantando te veo entrando en los campos elíseos de unos o en los paraísos de otros. Porque no importa quiénes o cómo lo cuenten, hay una fuente de amor y tú eres un bello cántaro. Llénate y derrama alguunas gotas para que pueda verlas y seguir tu camino; como señales divinas en esta vida mortal donde me hallo.

Partistes y no quise saberlo, ahora velo por ti. Sé que abres camino y me esperas.

Más allá de la muerte, mucho antes de la vida, estarás y estabas tú, madre. Abrázame cuando lo necesites. Sigo a tu disposición por lo mucho que te quiero. Eres mi niña con un inmenso cuerpo de luz. Duerme mamá, velo por ti, y hasta mañana, como todos los días. Te amo.

Tu Francisco.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

GRANITOLANDIA


Hace cinco mil millones de años ocurrió en lo más profundo del Universo que se desprendió de una solitaria estrella una nube incandescente de polvo y gas. Las explosiones fueron tan violentas que pareció por un instante que la propia galaxia iba a reventar. Poco a poco la nube, de unos veinte mil kilómetros de diámetro, fue apartándose del poderoso astro y comenzó a enfriarse. Los elementos sólidos, muy calientes, fueron concentrándose en el centro. Los metales pesados como el hierro, el níquel y el oro formaron un núcleo sólido inmenso. Sobre el que fue cayendo un océano líquido cuya profundidad llegó a alcanzar los tres mil kilómetros y a siete mil grados de temperatura. El hierro y el níquel se fundieron y el extremo calor provocó la desintegración de isótopos radioactivos de uranio, torio y potasio, generándose un poderoso campo magnético.

lunes, 9 de octubre de 2017

Tela catalana



Quiero que Cataluña siga en España, que continúe siendo una de las diecisiete columnas que forman la estructura común de las sociedades españolas. Pero este deseo mío obedece más al sentimiento individual que a la lógica común. Porque muchas veces el “mal”, lo incorrecto o erróneo, no proviene de las personas malas, sino de personas buenas que lo están haciendo mal. Como si no bastase querer, sino además saber querer. Para ilustrar el problema cuando el sentimiento dice una cosa y la lógica afirma otra está el ejemplo de una madre cuando su hijo, recién adquirida la mayoría de edad y debido a la crisis económica, debe mudarse a las antípodas para trabajar. Aunque la madre quiera mucho al hijo y desee verlo todos los días para ayudarle mejor en sus primeros años de adulto, la lógica parecerá mostrarle que el mayor bien para su hijo es que marche al lejano extranjero si le espera un empleo digno, aunque allí se case y tenga hijos que serán nietos a los que verá poco. También hay otro ejemplo claro, cuando un padre compra unos dulces empaquetados que le gustan especialmente a su hija porque están en oferta y... no mira la fecha de caducidad, desconociendo que se ponen en oferta porque están próximos a caducar, pero después fácilmente, por descuido o carencia de trabajadores, los productos ofertados y ya caducados se quedan sin retirar de las estanterías del supermercado, pudiendo poner en grave riesgo la salud de su hija. Como si el bien que desconoce o descuida pudiera traer el mal.

sábado, 17 de junio de 2017

Querida Evolución

Carta abierta a la Evolución
O introspección de la vida en la Tierra

Querida Evolución, soy un ser humano y además me hallo descubriéndome e identificándome como ser racional de un Universo civilizado. Al menos intento el concepto o deseo de una Vía Láctea ilustrada y sociable, con una justicia que defienda a la vida en general. Aspiro a ser algo parecido a un ciudadano cósmico, y tú estás en medio de ese camino, querida Evolución. Miro al resto de nuestra galaxia y, antes de “despegar” con mi conciencia, justo ahí, estás tú, el ser colectivo formado por todas las especies vivas de la Tierra. Y no podría sentir cómoda a mi conciencia civilizada en sus círculos siderales sin antes haber sentido cómoda a mi conciencia civilizada en su círculo planetario. No como humano del mundo, donde también intento descubrirme, sino como ser terrestre o terrícola. Deseo dotarme de una conciencia planetaria más allá de mi especie homínida, ofreciendo mi limitada racionalidad al servicio de la vida que cubre y habita este planeta desde tiempos remotos. Aunque me pese el misterio, aunque los humanos no lo sepamos todo, podríamos buscar la lógica común hacia razonamientos públicos al servicio del interés general del conjunto formado por todos los seres vivos de la Tierra. Podría decirlo en prosa, Evolución hermosa, porque a veces te siento tan bella que quiero dedicar parte de mi tiempo a vivirte mejor y llegar a saber mucho más de ti.


miércoles, 5 de abril de 2017

Humana VIII

 Universo Vádora

Andrews Mackoney despierta boca arriba, abre los ojos y observa luces blancas sobre un techo que parece lejano. Siente miedo. Recuerda andar por la calle y sorprenderse al ver androides disparando a la gente y a él mismo. Intentó defenderse y, de repente, sintió una descarga eléctrica y cayó desmayado. No recuerda nada de lo que pasó después, salvo que acaba de despertar y se siente incómodo. Intenta levantar la cabeza para observar su entorno, a su propio cuerpo, y no puede. Está inmovilizado. Quiere hablar, después gritar, pero su voz también está paralizada. Mientras tanto una pantalla se despliega ante su mirada, cubriendo la mayor parte del techo y a las lámparas blancas. Un primer plano de Isabel Pineda aparece en la imagen ante Andrews y las miles de almas escocesas que hay a su alrededor. Permanecen dentro de cuerpos mecánicos y todos están boca arriba, tendidos sobre el limpio suelo. Isabel comienza a hablar en castellano, pero Rotus utiliza una traducción verbal al inglés con el mismo timbre de voz que ella. Así todas las mentes escocesas escuchan en perfecto inglés a la humana; pero Andrews desconfía, y sólo cree escuchar a una supuesta humana.

sábado, 4 de marzo de 2017

Versos a ciudadanías


A las longevas, 
a las todavía “niñas”, 
a todas las que gestaron mi conciencia, 
amadas ciudadanías:

domingo, 22 de enero de 2017

Nos estamos matando


Sí, aunque parezca que vivimos en paz, nos estamos matando. Es una guerra camuflada, subconsciente e inconsciente, porque utilizamos armas químicas que la mayoría no reconoce como tales. Parecen inofensivas, hasta nuestros hijos o niños entran en contacto con ellas, pero según su concentración y frecuencia de uso pueden llegar a causar millones de muertes en el mundo. Muchos de nosotros utilizamos estas armas químicas contra nuestros vecinos y contra nosotros mismos. Es bueno que se conozca esta verdad o parte importante de esta verdad. Y este post va a aportar pruebas e imágenes que pueden resultar desagradables. Pero inevitable o muy necesario para conseguir ciudades más pacíficas y sanas.