jueves, 17 de octubre de 2013

15M 2013

Salir a la calle hace que no nos durmamos, crea conciencia de que hay que pelear, de que siempre hay una esperanza contra ellos, aunque no solucione nada a corto plazo”. Juan Diego.

¿Quién es Jorge Arzuaga?, ¿quién soy yo?, ¿quién eres tú, o usted, querida lectura?, simplifiquemos, ¿quiénes somos?. No: ¿quién es Jorge para pedir la dimisión del gobierno mediante una huelga de hambre?. Más bien: ¿quiénes somos nosotros como para que Jorge se vea obligado a pedir la dimisión del gobierno mediante una huelga de hambre?. Jorge responde que es un ciudadano cuando le preguntan quién es. Entonces hablamos de ciudadanos. Nosotros somos los ciudadanos. ¿Tan mal estamos para que un joven ingeniero haga huelga de hambre solicitando la dimisión del gobierno?. Hace tres días Jorge respondió que sí. Hace dos días me hice la misma pregunta, lo pensé y respondí que sí y apoyé desde Twitter (y si llego a estar en Madrid me paso a conocerlo en persona). En este punto aclarar que Jorge estuvo atendido por sanitarios y ha dicho que antes de ser irreversible se retirará de su ayuno voluntario. Aún así es mucha la salud que se juega.

Antes que lleguen los partidismos, un instante, esto es humanidad.

Respondí que sí porque creí ver lo mismo que él vio. Miremos, somos una soberanía democrática condenada a una deuda impagable, pasarán décadas y décadas y no la pagaremos. Y creo que no estoy exagerando, otros muchos ven impagable ¡los intereses de la deuda! Parece una verdad rotunda, al menos un cuento ideal, qué menos que una buena excusa para recortar hasta niveles ahora llamados como “pobreza severa”. Ya son tres millones de españoles en pobreza severa, condenados a la caridad o a las míseras subvenciones temporales (que pueden quitar o quitan sin piedad), y encima como el desempleado tenga hijos en edad escolar se multiplica su carencia social y humana. Y como se pongan enfermos de algo grave pero curable con buenos medicamentos o tratamientos... Uf, no sé si decirlo. Pero antes de perdernos imaginando a la Justicia. ¿Esa deuda con esos intereses abusivos (y socialmente bien visibles y demostrables en la sociedad actual) de quién es? Es de España.

¿Y quiénes firmaron esas deudas usureras en nombre de España? Hay dos grupos de posibles. Los ciudadanos del censo electoral que votan (que votaron) o los representantes a los que votaron (en este último caso podría haber responsabilidad civil y/o penal). ¿Ciudadanía delincuente?, ¿Estado delincuente?, ¿delincuente el Legislativo?, ¿gobiernos delincuentes? ¿Quiénes han vendido España a los usureros?. ¿Quiénes me han financiado kilómetros de AVE para que ahora tenga que pagar la deuda con el hambre de mis hermanos? Porque visto desde aquí preferiría haber seguido viajando en los viejos trenes Talgo. ¿Este es el progreso de las naciones? Desde esta pregunta también podría entrarse en la llamada “lucha de clases”. Porque ¿qué tanto por ciento de los españoles pueden viajar en AVE con asiduidad, digamos seis u ocho veces al año? Pero antes algo me espanta: ¿tanto ha cambiado la cosa desde el 2008? ¿Antes no había tanta diferencia de clases y ahora sí, de repente? Parece un truco de magia a gran escala, mundial.

Y en todo este lío, a todo esto, aparece un señor diciendo que creará un millón de puestos de trabajo, que no subirá impuestos ni el IVA, que las pensiones no las tocará. Y encima echando la culpa de todo lo malo antes de él a un tal Zapatero. Que, meses antes, ambos se dieron la mano, se encerraron en un cuarto y violaron a la Constitución... o hicieron ellos tres solos una reforma exprés, como gustaron llamarlo. Dos años después, lo que dijo este señor se ha revelado como mentira empleada para la caza despiadada de votos. Y además su partido, y él como máximo responsable, son sospechosos de corrupción sistemática y de “venta” de los contratos o adjudicaciones públicas a empresas privadas. Con juicios en marcha y miembros destacados del partido en prisión. Pedir la dimisión del gobierno, que haya elecciones generales anticipadas y que se regenere el partido es una petición lógica y nada escandalosa para el sentido común ciudadano. Más que recomendable.

Alex junto a Jorge  y una ciudadana que los saluda y da ánimos.
Por ello respondí que sí a ¿tan mal estamos que un joven ingeniero hace huelga de hambre para que dimita el gobierno?. Sí, pero no sí por el propio e inmerecido gobierno, sino también por nosotros mismos como ciudadanos. Si la pobreza impuesta a millones de españoles es severa, severa debería ser también la crítica a nuestros representantes por lo mal que lo están haciendo y por el propio respeto a sus propias palabras que nos representan a todos. Palabras capaces de hacer leyes, que no deberían recortar derechos como ahora hacen, sino para acrecentarlos. La revisión es severa: Gobierno dimisión y elecciones generales. El medio es severo. Huelga de hambre. Pero este primer ciudadano que la ejerció en Sol quería al 15M a su lado. Por ello es severa mi razón. Si la posibilidad de gobierno delincuente fuera cierta le dará igual la huelga de hambre hasta de tres millones de españoles. Sí, puede utilizarse como metáfora o similitud de cifra con los tres millones en pobreza severa (casi hambre). Es decir, el gobierno no dimitiría, o es muy difícil. Pero que el 15M esté al lado de Jorge y de los ya varios ciudadanos haciendo huelga de hambre por lo mismo, esto no es tan difícil, es más, debería de ser. Qué menos.

Jorge y Alex con un sueño entre las manos
La manifestación de mañana ha sido improvisada, es difícil de politizar en un solo día, y lo digo a los que temen ser politizados por partidos políticos. Ahora puede salir 15m en estado puro, ciudadanos no partidistas y ciudadanos partidistas (pero en ese momento no basando su participación en su partido), todos juntos porque son motivos de todos. Mañana viernes a las 20 horas en Sol.

@ciudadanoNick

Imágenes vía @juancarlosmohr

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