miércoles, 17 de agosto de 2016

Humana VI

Humanos M


Humanos M

Isabel y Rotus detienen su vuelo en la playa desierta mientras la nave pirata se sumerge en el mar a lo lejos. La humana desembarca de la pequeña plataforma de vuelo y mira fijamente a los ojos de cristal de su autómata. Está dolida y se siente triste, diez mil humanos van a morir porque ella no ha podido evitarlo. Palabras apenadas salen de su boca:

_Quiero cambiar, Rotus, que mi ingenuidad no me impida ver la realidad. Te necesito más que nunca.
_Aquí me tienes, Isabel, qué deseas.
_Un imposible, salvar las vidas humanas que van en esa nave pirata.
_Imposible sería salvar a todas.

Isabel cambia la expresión y de tristeza pasa a expectación:

_¿Quieres decir que podemos salvar a unas pocas?, ¿cómo?
_Si repasaras los datos de los últimos días sabrías cómo.
_Vale, ayúdame a saberlo sin decirme claramente el modo.
_Empecemos, ¿pueden resucitar las mentes/almas humanas cuando mueren?
_Nac dijo que algunas sí.
_Potencialmente todas, pero algunas, debido a que alcanzaron alto nivel de excelencia o de originalidad, fueron transferidas a otros cuerpos en otras civilizaciones muy avanzadas.
_No termino de pillarlo -Isabel intenta deducir-. Potencialmente todas... Es decir, esas vidas humanas pueden ser transferidas. Pero hacia dónde... ¡Claro!, ¡en androides! ¿Cómo no me di cuenta antes? -se abraza a Rotus y besa sus mejillas-. ¡Y tú puedes fabricarlos!
_Sí, pero hay un problema, necesito tiempo para fabricarlos y los piratas han comenzado con las operaciones de transferencias, ya están muriendo humanos dentro de esa nave. Y otro problema sería que nunca se ha hecho antes, las reacciones psicológicas y emocionales pueden ser tremendas cuando despierten dentro de máquinas.

Tristeza, expectación, y ahora Isabel siente motivación:

_Vamos a ver, primero dime: ¿a cuántos podremos salvar?
_Teniendo en cuenta que las almas permanecen un tiempo alrededor del cuerpo que han dejado, dependerá del número de unidades que pueda construir en ese tiempo, estimado en dos horas. Creo que podremos salvar unas mil vidas.
_Mil androides humanos... Nunca mejor dicho, no fabricado por humanos, sino albergando almas humanas. Pero cómo y dónde los fabricarías.
_En una montaña o valle deshabitado. Extraeré de la corteza terrestre los átomos que necesito, crearé moldes, haré piezas y las uniré. Luego fabricaré la cadena de montaje, más o menos en quince minutos. Al mismo tiempo iré acopiando metales y minerales. Luego fabricaré en serie mil unidades en menos de dos horas.
_Excelente. Comienza cuando quieras, los llamaremos humanos eme.
_Ya he comenzado. Y no necesitas personarte en el lugar, o sí, como prefieras.
_Es increíble las cosas que puedes hacer y el poco tiempo que hemos tenido para hablar de nosotros y de lo que podemos llegar a ser. Contigo a mi lado como parte de mí siento responsabilidades gigantes, pero a la vez un hermoso desafío a mi sentido ético y de justicia. Mi concepto existencial está preparado para una aceleración evolutiva, y gracias a ti.

Rotus alza su cabeza y queda un instante mirando el cielo, luego dice:

_Hay algo extra que debes saber sobre mí.
_Dime.
_En realidad soy el Gax-AC 1. Nac al presentarme no sabía, obvió u ocultó mi identidad AC1. Y es importante porque significa que mi capacidad de aprendizaje y mis potencias creativas poseen una proyección infinita. 
_¿Y Nac lo ocultó?, no tiene sentido.
_Tampoco que lo obviará. Nac creyó que activaba un siemple Gax-S a tu servicio.
_¿Y qué lógica puede explicarlo?
_Que Nac no supiera que soy AC1.
_¿Y eso cómo sería posible?
_Verás, Gax fue una iniciativa de Nac, de hecho la mayoría de mis programas llevan su firma de registro. Las primeras unidades Gax fueron creadas y utilizadas para abastecer de ayudantes a las instituciones del gobierno de Fuerza. Después salieron unas líneas especializadas, donde la serie "S" ha sido la última fabricada y está destinada a seres racionales de baja inteligencia.
_¿Como yo?
_Sí, como tú hace unos días.

Isabel duda si el halago es para ella o un auto halago para él mismo, y pregunta:

_¿Mi actual poder no hace honor a mi inteligencia?
_Dicen que en el fondo del ser es irrelevante la inteligencia, porque sus resultados, productos o herramientas pueden ser adquiridos por cualquiera; pero es su uso, es decir, la ética, quien determina su excelencia. Y tú de ética vas bien servida.
_Gracias, querido Rot. Pero dónde está el problema, si los "S" estáis especializados para seres de civilizaciones poco desarrollada como Humana.
_Pues que en realidad soy AC, el primero de ellos.
_No entiendo bien, AC es proyección infinita de aprendizaje y poder creativo, siendo así no veo el problema, es como la propia Evolución, donde su proyección es infinita.
_Te lo diré más claro, soy un asistente para dioses, estoy diseñado para servir a la élite del gobierno de Fuerza. Mi evolución de aprendizaje podría ser tremenda y con tiempo sobrepasar hasta el poder de Nac. Siendo así, ¿cómo Nac entrega a una humana un poder que en el futuro podría superar al suyo?
_Es raro, sí, pero... ¿Por qué pusieron el modelo AC en una serie S?
_Obviamente para ocultarlo. Por eso es muy posible que Nac no sepa que soy AC o que ni siquiera sepa que la línea AC existe.
_Ello puede indicarnos que hay secretos entre los dirigentes de Fuerza. A ver, ¿sabes quién te creó?
_No, lo que sé al respecto es a partir de mi activación y a través de lo que Nac ha hablado contigo, pero nada más. Aunque hay otra firma en los registros de mis programas.
_¿A nombre de quién?
_De Ramac. Siendo el último que escribió en mi programación antes de ser cerrada definitivamente.
_Ramac...

Isabel queda pensando. Después de rozar la ira ante la condena a muerte de diez mil humanos y la expectación y motivación de poder salvar a mil, por fin entra en un momento de serenidad suficiente para analizar la situación. Del impacto de conocer la existencia de vida alienígena junto a la presencia y diálogos con un "casi dios", está pasando a ser una parte importante de la acción. Siente fuerzas para defender a la Humanidad ante cualquier "dios", y si una lógica aplastante no lo impide, así hará. Primero por vía legal en el juicio de Nac, después salvando almas humanas con cerebros y cuerpos mecánicos, por último, y en caso de sentencia negativa, velando por los supervivientes que ha pactado con Nac, los Salvados de la Tierra  que habitarán en las Canarias. Decidida mira a Rotus con segundos largos y dice:

_¿Sabes?
_Dime.
_Eres Rotus, parte de mí. Y acabo de comprender que podrás o serás lo que te ordene. Tu potencial es muy poderoso, puedes hacer muchas cosas, pero careces de iniciativa más allá de defenderme y de controlar el entorno. Igual que se aprende según se pregunte, tu poder podría aumentar en relación a mis órdenes. Si con preguntas inteligentes se aprende más y mejor: con órdenes inteligentes podremos aumentar nuestra sabiduría mucho más. Así que atiende: te ordeno que crezcas o evoluciones en conocimientos y aplicaciones. Averigua todo lo que puedas de este Universo. Y, sin que se den cuenta, de lo que está pasando en el gobierno de Fuerza y en el entorno de Nac. Investiga a Nac hasta donde no pueda descubrirte.
_Así haré o comienzo a hacer. Pero, ¿y si en el futuro mi evolución hace que sobrepasemos el poder de mis creadores?
_Pues sobrepasaríamos ese poder. En gran medida tú no has sido creado, sino que te estás creando.
_Sabias palabras que te podrían convertir, quizás en un futuro lejano, en el ser vivo más poderoso de este Grupo de Galaxias.
_Sería un chiste de la evolución cósmica que una humana fuera el ser más poderoso de esta región del Universo... Si no te tuviera a ti, querido Rot. Contigo a mi lado se garantizaría la justicia y la lógica al servicio y beneficio de la vida universal. O eso creo...

Isabel queda algo pensativa, pero da un giro a la conversación:

_Mejor hablemos ahora de cómo puedo volar sin que me lleves en una burbuja o en una plataforma con agarraderas, que parezco una anciana voladora.
_Puedo hacer que parte de tu ropa se endurezca. Por ejemplo la parte frontal, así podría colocarte horizontalmente y desplazarte por el aire. El problema es que la ropa holgada ofrece pliegues que al endurecerla y posar tu cuerpo podría darte algún que otro pellizco.
_¿Entonces sería mejor una ropa ceñida?
_Sí.
_¿Y tú podrías hacerla?
_Puedo hacer mucho más. Puedo hacerte ropa de la mejor tela de este mundo, que por cierto aún está por inventar en este mundo.
_¿Y tendría más propiedades?
_Las que quieras y yo pueda. Puedo hacer que sea antibalas, que cambie de color, que tenga siempre la temperatura ideal, que sea impermeable pero transpirable y con auto lavado...
_Vale, entonces despliega pantalla y muéstrame modelos y colores.

Mientras Rotus muestra en pantalla los modelos de trajes y sus propiedades, la cadena de montaje para fabricar mil androides está casi finalizada a cien kilómetros de allí. Isabel escoge un traje en negro, consta de un pantalón, una camiseta y dos calcetines. Se desnuda completamente y comienza a ponérselo. Al colocarse el último calcetín el traje se vuelve de una sola pieza. En realidad el traje no ciñe, sino que se une a las células superficiales de la epidermis de Isabel. Pide a Rotus que despliegue un espejo frente a ella para verse mejor. Entonces observa que su órgano sexual queda muy marcado y decide ponerse un pantalón corto que llevaba anteriormente junto a las zapatillas de deporte que también llevaba. Los pechos más que cubiertos parecen pintados, como si fueran desnudos, entonces se pone una camiseta interior que llevaba antes y dice:

_Bueno, con esto bastará. Cuando quieras, Rotus, puedes llevarme a la fábrica.
_Ponte derecha, te subiré verticalmente y cuando cojamos altura volaremos en vertical -pide el autómata-.

Así hacen e Isabel siente algo mágico y extiende sus brazos. Aquella sensación de volar sin nada más que un traje ceñido le hace sentir algo maravilloso y al mismo tiempo libera mucha tensión. Las vistas desde las alturas son preciosas, divisan elevados grupos de montañas, algunos de los picos más altos son volcanes. Extensas llanuras y depresiones aparecen salpicadas de valles y lomas. En uno de aquellos valles deshabitados de Sierra Madre del Sur está la fábrica improvisada por Rotus. Mientras vuelan Isabel escucha en sus oídos que los androides serán de mejor calidad a los fabricados por los vádoras. Llevarán cerebros artificiales muy parecidos a los naturales, pero el riego no será sanguíneo y no necesitarán oxígeno. El resto del cuerpo será mecánico e impulsado por energía eléctrica, pudiendo desarrollar el doble de fuerza que un cuerpo humano.

Cuando Isabel pregunta por el diseño exterior Rotus le informa que está por decidir. Remarca que lo importante ahora son los cerebros, pues sólo con ellos pueden ser atrapadas las mentes/almas que ya pululan alrededor de la nave pirata. Una vez en los cerebros las almas/mentes pueden esperar el tiempo suficiente hasta que los cuerpos de los androides estén finalizados. Desde el aire divisan la cadena de montaje. Aterrizan verticalmente al lado de brazos robóticos alineados por una cinta de transporte, donde los cerebros artificiales van pasando e intervenidos por un brazo tras otro. Toda la cadena de montaje está cubierta de cristal que impide la entrada de impurezas. Isabel está agradablemente sorprendida y pregunta:

_¿Tienes ya pensado algo para los diseños?
_Valoro la posibilidad de personalizarlos, pero ello nos llevaría antes a otra cuestión. ¿A qué mil salvamos entre los diez mil condenados? Porque puedes elegir a quiénes salvar.
_Vaya, no había pensado en eso.
_ Pues tienes que decidir rápido, la última unidad está ya acabada, el tiempo se agota y he de enviar a los cerebros alrededor de la nave. ¿Qué patrón utilizo para elegir a los mil?
_No sé... ¿Tienes acceso a la lista de prioridades que establecieron los piratas vádoras para valorar a esos cuerpos?
_Sí.
_Entonces salva a los mil mejores valorados en ese listado.
_Buena decisión, eso haré.

Los cerebros son blancos, bastante similares a los cerebros naturales, y parten envueltos en bolas de cristal. Rotus despliega una pantalla donde se ve la nave pirata sumergida en el mar y dice:

_Esto es lo que vería cualquiera, incluidos los vádoras, es decir, no verían las almas pululando alrededor. Pero fíjate ahora si aplicamos el filtro adecuado.

En la imagen aparecen miles de puntos difusos alrededor de la nave, unos quietos, otros en movimiento y algunos parecen nerviosos. Isabel queda impresionada y de algún modo se siente privilegiada. Mientras muchos dudan y otros niegan la existencia de almas: ella está viéndolas. En ese momento comienzan a llegar los cerebros fabricados por Rotus. Rápidamente las luces difusas, las almas, parecen chocar contra ellos.

_Están intentando entrar, pero cada cerebro sólo dejará entrar a una -explica Rotus-.
_Parecen como espermatozoides intentado ingresar en el óvulo.

Algunos puntos luminosos entran por fin en los primeros cerebros que, sumergidos y encapsulados en cristal, inician el viaje de vuelta. Isabel queda curiosa ante el punto más nervioso de todos que no está logrando entrar en ningún cerebro, y pregunta:

_¿Se salvará ese que parece el más nervioso?

Dos segundos tarda Rotus en pronunciar un no. Isabel vuelve a preguntar:

_¿Y podemos salvarlo?
_Creo que sí, de hecho no detuve la cadena de montaje y un cerebro más está a punto de terminarse. Lo mandaré en busca de ese mil uno.
_Gracias Rot. Y bonito apodo: "Miluno", así lo llamaremos. Por cierto, ¿por qué no has detenido la cadena de fabricación?
_Porque mañana dos naves piratas entrarán en la atmósfera y necesitaremos veinte mil cerebros más por si decides salvarlos.

La faz de Isabel cambia radicalmente, su rostro muestra ahora preocupación. Siente estar rodeada de un ambiente nuevo y extraño donde de alguna manera ella está protegida.

_¿Me podrías hacer un resumen del impacto mediático que ha causado la noticia del ataque alienígena?
_En los países democráticos la mayoría de los humanos están asustados, en los países no democráticos la noticia aún no se ha dado oficialmente aunque circula por algunos medios. Los vádoras hache infiltrados entre los humanos están haciendo creer que es un ataque de algún servicio secreto de otro Estado aún por identificar, pero con acceso a tecnología militar avanzada y secreta. Drolas y los suyos quieren enmascarar que se trata de un ataque alienígena hasta el último momento.

_Rotus, si yo grabara un mensaje en video: ¿podrías emitirlo en todas las televisiones del mundo y sus idiomas?
_Y más todavía, podría hacer que se viera en todo aquello que tuviera pantalla.
_Valoro esa posibilidad.
_Mientras no menciones el juicio de Nac es factible.
_Desde la última vez que vi a Nac tengo dudas sobre la sentencia posible. Si es a favor de la Humanidad está claro que la Flota Hache será detenida, pero qué  pasará con los vádoras con cuerpos humanos, quiénes repararán las vidas perdidas. Y si la sentencia es en contra: Nac dejará a la flota invadir la Tierra, pero: ¿también ayudará? Tengo dudas ante las dos sentencias posibles.
_Te entiendo, contra los vádoras podemos plantear batalla, pero ante Nac, hoy por hoy, seríamos derrotados al instante.
_Esperemos que el señor juez más que policía sea mediador entre policía y  ladrón.

En pantalla ya no se ven más cerebros esperando, todos se han ido,  quedan ocho mil novecientas noventa y nueve lucecitas que se van yendo hacia arriba, muriendo. Rotus pregunta:

_¿Entonces te parece bien que personalice los diseños y los haga con el mismo tamaño, peso y forma de sus cuerpos originales?
_Sí, así serán de dos géneros sexuales, al menos en apariencia, reproduciendo fielmente su origen y estética.
_Pues dentro de ocho horas estarán terminados y a la espera de ser despertados o resucitados.
_Bien, ahora volvamos a España, tengo mucho sueño y necesito ver a mis padres.

*   *   *

Día cuatro.

Farly, el que antes fue androide y capitán pirata, ahora es un vádora hache y ocupa el cuerpo de Zoe Chan, una mujer humana de veinte y ocho años que duerme dentro de un cerebro artificial en espera de un cuerpo mecánico. Nubier, el vádora infiltrado responsable de México, recibe una llamada por un canal oficial que el Imperio Vádora pone a disposición de sus ciudadanos de toda la galaxia. Activa la comunicación y se escucha una voz femenina:

_Hermano vádora, soy Farly de Seltop, acabo de ser transferida a un cuerpo humano hace unas horas y deseo, junto a mis compañeros, ponernos a disposición de las autoridades de la flota. Somos diez mil.
_¿Disponen de transporte?
_Afirmativo.
_Entonces desembarquen en el Estadio Azteca de Ciudad de México a las próximas cuatro treinta, hora local, en modo silencioso e invisible. Allí les esperaré.
_Recibido. Gracias y ¡Vádora siempre creciente!.
_¡Vádora siempre!

Después de la despedida típica de los vádoras, Nubier corta la conversación. A él no le gustan los piratas, pero han apelado a un protocolo legal y debe ayudarles. Sabe que los nuevos vádoras hache necesitan al menos cuarenta y ocho horas para que sus mentes artificiales se adapten bien a los cuerpos y cerebros humanos, y está obligado a ofrecerles refugio y protección. Desde el ataque pirata dio órdenes para cerrar aquel estadio de fútbol y acondicionarlo para recibir a los nuevos haches. Podría albergar allí a cien mil al mismo tiempo, ello supone cubrir diez posibles ataques piratas a México, y le parece suficiente cobertura hasta que llegue la flota imperial.

Nubier ocupa un cuerpo humano de cuarenta y cinco años, noventa kilos de peso y casi uno ochenta de altura. No tuvo un comienzo fácil, fue creado en el planeta Altin durante una época de pocas conquistas y, debido a sus denuncias continuas sobre la corrupción que apreciaba, fue acusado falsamente y condenado a ochenta años siendo un androide entre miles de millones que esperaban un cuerpo natural. Hasta que se decidió la conquista de Humana y fue uno de los elegidos entre los mejores para formar parte de la avanzadilla de la Flota Hache. Es un vádora altino con bastante experiencia natural humana y un alto valor ético heredado en su nacimiento, y lo mejor de ambas estirpes parece que ha calado en la personalidad híbrida de Nubier, que ocupa el cuerpo de un humano llamado Santiago Hernández.

Nubier no sabe que esta vez hay algo más en relación con los piratas. En conquistas anteriores, cuando conseguían ocupar cuerpos nativos, los piratas se entregaban a las autoridades vádoras, bien a la flota o bien a la avanzadilla. Así después de la conquista del planeta eran amnistiados y se hacían iguales a la flota, con los derechos vádoras cubriéndolos completamente. Pero en esta ocasión, ante tanta demanda de cuerpos racionales y naturales, los precios han subido mucho, demasiado, y los piratas necesitan más mercancía de lo habitual. Para ello han ideado un plan atrevido y van a presionar más al Estado Vádora. Se entregarán a la avanzadilla hache sólo durante los dos días de adaptación al cuerpo natural, después seguirán cazando humanos y operando transferencias. Farly esconde un paquete con cien mil vidas artificiales vádoras que siempre lleva consigo. El objeto no pesa ni un kilo, su tamaño y forma es como un maletín de mano. En ese paquete van cien mil clientes de los piratas que antes fueron androides en Vádora y ahora esperan ser híbridos de la Tierra. Farly y los suyos dentro de dos días comenzarán a cazar cien mil cuerpos humanos, y esta vez no lo harán como androides, sino como cazadores hache y con apariencia humana.

*   *   *
Día cinco

Isabel llegó a su casa, saludó a sus padres y durmió del tirón casi nueve horas. Ha desayunado con su progenitora porque su padre es "un nuevo rico muy activo" según palabras de su propia madre. Ello le recuerda que había pensado donar un millón de euros al padre Merino, un sacerdote al que ayudó como abogada en una nulidad matrimonial cristiana y que dejó en ella una huella de buena persona, siempre dedicado a los más débiles. Pensando en ello sale de la cocina, sube las escaleras y entra en su cuarto. Una pequeña bola plateada flota en medio de la habitación, Isabel ordena:

_Muéstrate Rotus y ponme al día, por favor.

La bola forma el cuerpo de Vicente Herrera y le comunica:

_He descubierto que los piratas vádoras de Farly, ya como humanos hache, están en un estadio de Ciudad de México y que pasado mañana comenzarán a cazar más cuerpos humanos para transferir unas cien mil vidas vádoras que llevan encapsuladas en un paquete.
_Entonces cazaremos a los cazados.
_¿Qué quieres decir?
_Que ya tenemos una misión y una motivacón para nuestros "humanos eme", cazar a sus cuerpos humanos. Pero ya desarrollaremos la idea. ¿Qué más?
_Como te dije anoche, hoy se esperan dos ataques piratas más, uno en Dundee, Escocia; y el otro en Chongming, China.
_Bien, ¿y los humanos eme?
_Ya he terminado todos los androides y he colocado sus cerebros con las mentes/almas dentro. Falta activarlos. Los tengo almacenados en el fondo del mar, debajo de una cúpula de aire que he creado.
_Bien, iremos allí, pero antes vamos a hacer una visita a un párroco y a un joven amigo de diecisiete años con discapacidad física. Tiene movilidad reducida por un accidente en moto que tuvo hace un año, se dañó la columna vertebral y no puede andar. Su padre tiene un quiosco de prensa al lado de la iglesia de San Francisco. El muchacho se llama Daniel, localízalo y dime si puedes curarlo.

Isabel abandona la habitación mientras Rotus se transforma en una pequeña bola y se oculta en la melena de Isabel. Sale de la casa y en la calle toma un taxi. Cuando se sienta y da la dirección al taxista oye una voz en sus oídos:

_Sí, puedo curarlo. Padece una paraplejia traumática, una lesión medular grave, tiene la médula espinal seccionada por un fragmento de hueso que se desprendió durante el impacto del accidente.

"Gracias Rotus" dice mentalmente Isabel. Esboza una amplia sonrisa cuando se baja del taxi, frente a la iglesia de San Francisco, y se dirige al quiosco de prensa. Al entrar ve a Daniel junto a las revistas, sentado en su silla de ruedas, y le da dos besos en las mejillas.

_Hola Daniel, me alegra mucho verte.
_Para mí también es una alegría saludar a la malagueña más simpática y salerosa.
_Pues venía a por ti, a que me acompañaras a ver al padre Merino.
_Isabel, que mi hijo aún no está en edad casadera -dice el padre de Daniel desde el mostrador-.
_No se preocupe señor Juan, se lo devolveré soltero y entero.

Los tres ríen mientras Isabel, junto a Daniel y su silla eléctrica, salen en dirección a la iglesia. Daniel pregunta:

_¿Qué pasa Isabel?, me tienes intrigado.
_Primero debo darte una buena noticia, tuve un sueño que me tocaba la lotería, aposté por unos números y... ¡me han tocado cuarenta millones de euros en la Primitiva!
_¡Dios mío!, qué suerte. Enhorabuena.
_Gracias. Y he pensado donar un millón de euros al padre Merino para que haga cosas buenas entre los pobres  y a ti quiero regalarte cincuenta mil euros.
_No me lo puedo creer, eres un ángel, Isabel.
_Tú sí que eres un bendito. Y por cierto, cuando saludemos al padre Merino y le dé la buena noticia, nos dejas cinco minutos a solas que además quiero tocar un tema personal suyo.
_Por supuesto, dalo por hecho.

Entran en la iglesia, Isabel por la escalera y Daniel por una rampa de acceso. Se dirigen a un despacho y allí les recibe el padre Merino, de unos sesenta años, que los saluda efusivamente. Después pregunta a Isabel:

_A qué debemos el honor de tu visita.
_A una buena nueva, padre, me han tocado cuarenta millones de euros en la Primitiva y quiero donar uno a la Iglesia. Bueno, en realidad quiero donarlo a usted, ya sabe que yo soy agnóstica.
_Qué buena noticia y mil gracias, querida Isabel.
_Aquí -dice Isabel alzando el maletín que lleva en la mano- va ese dinero. Más cincuenta mil euros para Daniel.

El aludido muchacho dice:

_Bueno, ya que soy rico voy a encender algunas velas como agradecimiento. Ahora vengo.

Isabel y Merino quedan a solas. La abogada cierra la puerta del despacho y afirma en tono serio:

_Padre, estoy aquí por algo más.
_Dime, hija.
_Una noche antes que me tocara la lotería lo soñé y ocurrió. Y anoche soñé que usted curaba a Daniel con una imposición de manos mientras decía "yo te curo por el poder de mi fe". Y quiero que lo haga. Hagámoslo por Daniel, no perdemos nada por intentarlo.

La expresión del rostro de Merino ha cambiado, y con un tono algo más grave dice:

_Querida Isabel, precisamente ahora... -mira a la rica abogada con ojos humedecidos- Vivo una crisis espiritual, una depresión existencial de mi propia vida. Y esa noticia sobre el ataque alienígena ha sido como la ultima gota que ha rebosado el vaso.
_Pero padre...
_No, Isabel, ya no creo en Dios, no merezco ser sacerdote.
_¿Acaso ya no quiere ayudar a los pobres?
_Eso siempre.
_Entonces su espíritu está sano.
_Qué buena abogada eres. Una agnóstica convertida en abogada de Dios.
_Padre, si le dijera que Dios me ha dado poderes no estaría mintiendo mucho.
_Cuidado hija, eso no se lo puedes decir a todo el mundo, algunos te tomarían por loca. ¿Pero qué poderes crees que te ha dado?
_Muchos, entre ellos hacer que usted cure muchas enfermedades y paraplejias... Si Dios no me lo contradice -termina diciendo Isabel como una indirecta a Rotus-.

Y sólo en los oídos de Isabel se escucha:

_Sí, puedo fabricar un autómata interconectado a mí para que acompañe a este hombre donde vaya y pueda curar a quien señale.

El padre Merino se muestra nervioso e indeciso.

_Isabel, eres una de las personas más cuerdas que conozco, pero...
_¡Padre! -interrumpe Isabel- todo lo que hablemos sobra ya, ahora necesitamos una demostración, curaremos a Daniel. Mejor dicho, lo curará usted. Deberá imponer sus manos en sus piernas mientras invoca al poder de su fe, o si lo prefiere, invoque al poder de su filantropía. Y cuando ese chico esté en pie y camine deberá responderme si quiere que le conceda el poder de curar a más personas con paraplejia como él. Y ahora llamaré a Daniel.

Esto hace, y cuando Daniel con su silla entran en el despacho Isabel cierra la puerta y se dirige a él directamente:

_Daniel, atiende bien, esto es muy serio. Tú eres creyente y yo agnóstica, pero he vivido una transformación estos últimos días, tengo sueños que me hablan de milagros, como que me tocase la lotería. Y anoche soñé que el padre Merino tenía poderes para curar, y soñé que te curaba a ti, haciendo que pudieras andar de nuevo. Sé que te puede parecer una locura, pero te pido que me concedas sólo un minuto para que el padre Merino te imponga las manos.
_Es verdad, Isabel, es muy serio, llevo un año con la vida destrozada. Ya no veo luz ni en la religión más allá de esas velas que acabo de encender. Pero por ti y por esos cincuenta mil dejaré que el padre Merino me imponga sus manos sobre mis difuntas piernas.

De alguna manera el padre Merino se ve ya en la obligación de hacerlo. Isabel quizás ha llegado muy lejos, pero que no ocurra nada, o que no se cure, piensa que será una demostración de su, ojalá, leve locura.

_Pues cuando quiera, padre, proceda.

Merino toma una silla y se sienta frente a Daniel. Mira a Isabel y extiende sus manos, las posa sobre las piernas de Daniel, cierra los ojos y dice:

_Por el poder de mi amor espiritual curo a Daniel.

Daniel cierra los ojos, en realidad los finos hilos que Rotus ha introducido en su cuerpo también lo adormecen. A los pocos segundos Isabel escucha en sus oídos la voz de Rotus informando que ya está curado.

_Ya es suficiente, padre, creo que ya está curado.
_Pues no ha llegado ni a un minuto.
_¿Ve padre Merino lo poco que cuesta hacerme feliz? -Merino pone una cara como de ausente- Bueno, Daniel ha quedado adormilado, y lo despertaré con esto.

Isabel muestra un alfiler en su mano y pincha sobre una pierna de Daniel. No pasa nada. Pincha otra vez y Daniel ni se inmuta. Pincha una tercera vez y Daniel da un brinco en la silla.

_¡Ay!

El muchacho abre los ojos y se toca las piernas, abre los ojos aún más y comienza a llorar de emoción. El padre Merino muestra un rostro de asombro total. Isabel pide a Daniel que se ponga de pie y éste lo hace casi sin dificultad. Después da tres pasos algo torpes y cae al suelo. Mientras Merino ayuda a levantarlo Isabel escucha en sus oídos:

_He reactivado los músculos de las piernas todo lo que he podido, pero llevan más de un año inactivos, debe ejercitarlos poco a poco hasta que estén totalmente bien.

Andando, pero ayudado por Merino, Daniel vuelve a sentarse. Isabel le repite las palabras de Rotus, que poco a poco debe ejercitar sus músculos. El muchacho se levanta otra vez y da un profundo abrazo a Isabel mientras Merino comienza a llorar de alegría, porque Daniel puede andar y porque está recobrando con fuerza su fe. Isabel, también con lágrimas, afirma:

_Bueno, he de irme que tengo otra cosa importante que hacer. Padre Merino, llame por teléfono al señor Juan, que cierre el quiosco y que venga aquí para recibir la buena noticia. Y antes que termine el día os llamaré por teléfono. Os quiero.

Una vez en la calle dice con la mente:

_Querido Rot, ahora despertemos a los humanos eme.
_Pues acércate al mar y nos zambulliremos -responde su heraldo-.

Esta vez Isabel prefiere la burbuja para adentrarse en las profundidades marinas. Se acerca a uno de los muelles del puerto de Málaga y en la sombra de un edificio cercano, donde no hay gente, aparece la bola abierta y con el confortable sillón dentro. Isabel se sube, la bola se cierra, se mimetiza con el entorno, se eleva, después desciende y se introduce en el agua. Isabel descubre que también le gusta navegar por los fondos marinos de la costa. Se cruza con algunos peces y a una milla del puerto, sobre una profundidad de veinte metros, hay una cúpula que cubre tres mil metros cuadrados, dentro están los humanos eme. La burbuja donde va Isabel atraviesa limpiamente la cúpula y se posa en el suelo de cristal que Rotus ha instalado por toda la superficie. Los cuerpos androides están de pie, quietos.

_Parecen maniquíes del futuro -dice Isabel que comienza a caminar entre ellos-.

Unos son altos, otros bajos, algunos con exceso de kilos, todo lo igual posible a los cuerpos de los que proceden las mentes/almas, incluso tienen pelo en la cabeza del mismo color y tipo de peinado igual al que llevaban cuando eran completamente humanos. Isabel se detiene ante un grupo de androides bajitos y pregunta quiénes son. Rotus se aparece en su forma de Vicente y responde:

_Son autómatas de compañía, especializados en psicología artificial y con amplio conocimiento en psicología humana. Servirán para que los Eme se vayan adaptando mejor a sus nuevos cuerpos mecánicos.
_Tengo una curiosidad, ¿sabes cuál es el cuerpo que eligió Farly?, me gustaría ver la pinta que tiene ahora ese bandido pirata.
_Pues creo que tendrás que cambiar el género sexual, pues ha ocupado el cuerpo de una mujer. Es el mejor valorado por el protocolo de selección vádora entre los diez mil de aquella nave. Zoe Chan, así se llama. Y es aquella androide de allí.

Isabel va a ver de cerca la unidad señalada por Rotus, que permanece quieta e inoperativa. Y pide:

_Pon una pantalla al lado que muestre a escala real cómo es el cuerpo en la actualidad.

Despliega la pantalla y aparece el cuerpo desnudo de una mujer de veinte y ocho años. Pelo rizado, largo y rubio; tez blanca y cuerpo proporcionado.

_Te felicito, querido Rot, has hecho un buen trabajo con los androides, realmente se asocian visualmente con sus cuerpos humanos.
_Gracias.
_Pero son muchos para hablar con todos ellos. ¿Qué podríamos hacer?
_Puedes grabar un video y luego mostrarlo a todos. Ten en cuenta que al activarlos se despertarán gradualmente, primero como si estuvieran soñando. Después se efectuarán los últimos arreglos cuánticos antes que tengan plena consciencia transferida, resultando el momento ideal para inducirlos a la nueva realidad y así mostrarles el video que grabes.
_Buena idea, eso haremos. Iremos al monte Calamorro y allí lo grabaré.

*   *   *

El estadio Azteca ha sido transformado. Desde el cielo sólo se observa una zona central del césped, donde aterrizan y despegan las aeronaves, todo lo demás está cubierto con toldos, grandes cortinas y velos. El exterior ha sido blindado por fuerzas especiales del ejército mexicano. Sólo pueden abrir uno de los portones que da a un pasillo para vehículos con otro portón al fondo. Detrás hay androides de vigilancia colocados por Nubier, que son los únicos que pueden entrar en contacto con los ex-piratas y pre-cazadores vádoras.

Más en el interior, en vestuarios, oficinas, almacenes, gradas y césped se están preparando diez mil "cazadores hache". Utilizan los primeros envíos solicitados a Nubier, repuestos de informática, botellas de gases variados, algunos tipos de metales y minerales e incluso veneno de serpiente y de otros animales. El arma que más utilizarán para cazar humanos se encontrará en sus dedos meñiques. En las yemas de los mismos instalan microagujas con veneno narcotizante, capaz de dejar dormido a cualquier persona cuya piel entre en contacto con estos peligrosos dedos.

El estadio de fútbol también actúa como escuela, donde terminan de saber todo lo relacionado con la vida natural en la Tierra y aprenden varios idiomas humanos, sobre todo el inglés americano con todos sus acentos. Ya que muchos de ellos irán a Estados Unidos a cazar unas piezas muy especiales. Cuando la Flota Hache llegó a la Nube de Oort mucho del pasaje, clientes de los piratas, se entretenían repasando los últimos datos de la actualidad humana. Muchos quedaron prendados de actrices, actores o famosos que, además, tienen grandes capacidades intelectuales y filantrópicas. Y han solicitado sus cuerpos dispuestos a pagar el máximo por ellos. Así la Costa Oeste de Estados Unidos será destino de muchos cazadores, concretamente Hollywood y su entorno. También a la Costa Este irán cazadores, sobre todo a Nueva York y Miami.

Los humanos eme despiertan. Como dijo Rotus creen estar soñando y es aprovechado para introducir en sus mentes la verdad de lo ocurrido en sus últimas horas de vida en un cuerpo humano. El falso estado de sueño es utilizado para entrar suavemente en la nueva realidad. No es fácil informar que murieron y que han resucitado dentro de modernas máquinas. Mil y una resurrecciones que por ahora asimilan la información "onírica" sin reacciones extremas. Cuando Rotus pida que muevan sus cuerpos se darán cuenta de la tremenda realidad, serán conscientes que son mentes dentro de máquinas. Y las reacciones posibles podrían provocar locuras irreversibles. Por ello Rotus intenta suavizar la realidad. Los eme están de pie e individualizados, separados unos de otros por cortinas blancas. Delante de cada uno de ellos hay una pantalla donde aparece un primer plano de Rotus como androide:

_Hola humano, soy Rotus, asistente de Isabel Pineda, tu salvadora. Eres uno entre más de mil resucitados, y dentro de unas horas seréis más de veinte y un mil resucitados, pero esto no es una religión. Tal y como has "soñado" esto es un ataque alienígena a la Tierra y vosotros habéis sido las primeras víctimas. Gracias a Isabel no habéis perdido la vida, pero sí a vuestros cuerpos humanos que ahora pertenecen y son utilizados por alienígenas llamados vádoras...

Isabel también está viendo en pantalla el mensaje de Rotus. Se encuentran en la cima del monte Calamorro.

_Me encanta tu capacidad de hacer varias cosas en un mismo tiempo.
_Más bien nuestra capacidad -contesta Rotus en sus oídos-.
_Gracias querido. Creo que estoy preparada, puedes grabar el mensaje que quiero transmitir a los eme.
_¿Quieres que la cámara se vea?
_Sí, por favor, así podré mirarla y ellos sentir que los miro a los ojos.
_Pues cuando quieras.

Isabel respira profundamente mientras una cámara pequeña comienza a flotar en el aire ante ella.

_Hola, soy humana, al igual que vosotros, mi nombre es Isabel Pineda. Debido a razones que aún estoy por entender del todo, tengo mucho poder con nombre propio, Rotus, el autómata a mi servicio que ya conocéis. Tanto poder me dio la posibilidad de salvaros de la muerte causada por los piratas vádoras, pero sólo había un modo: transferiros a cuerpos mecánicos, digitales y cuánticos. Y eso he hecho. Pero ¿qué derecho tengo yo a decidir por vuestras vidas?

Isabel saca su lado profesional.

_Consideré un deber salvaros, y eso hice, pero ahora vuestras vidas dependen de vosotros. Imagino el impacto psicológico, emocional y sentimental que debe sentirse cuando se es atacado por androides alienígenas y después anestesiado completamente hasta verse despertar dentro de una máquina. Debe ser muy fuerte para cualquier psicología humana. Al respecto debéis saber que tenéis derecho al suicidio, para ello debéis pedirlo durante tres días seguidos y se os concederá al tercero.

Si Rotus pudiera sorprenderse quizás se sorprendería por esta ética inesperada de Isabel, que continúa:

_Pero quiero animaros, si esos que os atacaron y os mataron vivían dentro de máquinas: ¿vosotros por qué no?. En gran medida vuestras posibilidades se han multiplicado y, por ejemplo, podréis vivir cientos de años. Por ello habrá tres días de por medio para aquellos que ahora quieran suicidarse, porque en tres días comprenderéis mejor vuestras posibilidades como "humanos M". Y hay otra cuestión que os puede animar: vuestros cuerpos humanos están localizados y es posible capturarlos.

Isabel los ha identificado como humanos eme y está a punto de encomendarles una misión:

_Los seres alienígenas que ahora viven en vuestros cuerpos humanos son llamados "vádoras hache", y yo os propongo capturarlos. Una vez recuperemos vuestros cuerpos humanos podría ser posible volver a transferiros a ellos. Hoy por hoy no es posible, pero Rotus está trabajando en esta labor y en un futuro será posible. Por ello creo que hay motivos y motivaciones para vuestras vidas actuales, y para que sigáis viviendo con una conciencia digna. Rotus y yo hemos puesto a vuestra disposición autómatas de servicio que os ayudarán y asesorarán en todo aquello que necesitéis. Por mi parte dentro de poco iré a veros en persona. Hasta entonces recibid mi abrazo humano. Gracias.

La cámara desaparece e Isabel pregunta a Rotus:

_¿Este vídeo servirá también para los escoceses y los chinos?
_Sí, puede ser traducido a cualquier idioma.
_Por cierto, ¿cuando se producirán los ataques?
_Dentro de una hora una nave pirata atacará en Dundee o sus alrededores. Y dentro de tres horas otra aterrizará en Chongming.
_¿Dónde está Chongming?
_Es una isla habitada dentro de la ciudad de Shanghái.
_Bien, pues ahora vayamos a almorzar al restaurante de nuestro amigo Vicente y allí seguiremos planificando.

El mundo está cambiando a pasos acelerados. Dentro de unas horas casi toda la Humanidad sabrá a ciencia cierta que alienígenas, o sus robots, están atacando y secuestrando a humanos por miles. Supondrá mucho miedo colectivo y, ante la dificultad de afrontar la difícil realidad, será un tremendo shock sociológico y planetario. Esto preocupa mucho a Isabel, duda si emitir un mensaje a toda la Humanidad, y sobre todo qué debería decir. Sabe que no puede mencionar el juicio pero seguro que al margen de ello hay cosas útiles que puede comunicar a todos los de su especie para que se protejan mejor.

* * *   Fin del capítulo   * * *
Capítulo V: Piratas en Tierra

Humana V

Piratas en Tierra

Día tres

Zona Metropolitana del Valle de México, a pesar de las luces del alba una estrella fugaz se divisa claramente en los cielos. Algunos ciudadanos mexicanos piden deseos al verla, pero en realidad se trata de una nave vádora que ha entrado en la atmósfera de la Tierra. Son seres artificiales con plenos derechos universales establecidos por la Constitución de la Vida. Vienen buscando una metamorfosis hacia lo natural y a constituir un nuevo linaje híbrido en la Tierra. Toda la tripulación y pasaje esperan convertirse en breve en seres racionales con mente/alma artificial y cuerpo humano, serán llamados "vádoras hache". Ya existen un centenar de ellos estratégicamente repartidos e infiltrados en puestos de elevada responsabilidad en los principales gobiernos de la Tierra. Son la avanzadilla de una poderosa flota de conquista. Llevan más de un siglo en este planeta y lo tienen o mantienen rebosante de vida humana, unas diez mil millones de unidades dispuestas para las transferencias.

lunes, 8 de agosto de 2016

Humana IV

El encuentro

Capítulo IV

El encuentro de las partes

Comisaría de Policía de Marbella, Rafael Bernal está sentado a solas, con los codos apoyados en una mesa de reunión y los ojos cerrados. Permanece conectado a sus compañeros vádoras repartidos entre los países más poderosos de la Tierra. La coordinadora o jefa de todos ellos es Drolas, con residencia en Washington, donde utiliza el nombre y cuerpo de Sophia Sheppard, oficialmente la segunda en responsabilidad de la vicepresidencia de los Estados Unidos. Ahora Drolas informa que otra anomalía está ocurriendo en el puerto deportivo de Benalmádena. Además destaca que tras haber consultado todos los archivos de las actuaciones piratas en otras conquistas, y de cotejarlo con el modus operandis marcado por estas anomalías en la Tierra, no coinciden.

Por lo tanto cree que no son los piratas, desconfía y sospecha del vecino Imperio Kisura. Porque el “gran lector”, un programa padre de inteligencia artificial, y muy secreto, desarrollado por los vádoras para ahondar en el origen de las especies y de las vidas planetarias, dedujo que muy probablemente Kisura tuvo contacto, influyendo o no, con la vida terrícola después de la declaración de zona muerta, burlando la vigilancia del guardián de la orden. Si fueran los kisuras resultarían mucho más poderosos que ellos, así que habrían de establecer un nuevo protocolo a seguir. Hasta entonces Drolas suspende la asamblea de los vádoras hache. El coronel Bernal, o Urli, abre los ojos, al mismo tiempo tocan dos veces a la puerta y se abre. Un inspector aparece y comunica:

_Señor, acaban de informar de un extraño suceso en Benalmádena.

Bernal sabe desde hace dos minutos lo contenido en el mensaje transmitido desde la comisaría benalmadense. Aún así deja que su subordinado le informe.

_Dígame.
_Cuatro militares británicos de vacaciones en la Costa del Sol han sido detenidos en Benalmádena porque iban corriendo aterrorizados como poseídos. En principio se creyó que fue provocado por sustancias alucinógenas, pero las pruebas y análisis sólo desvelan exceso en alcohol.
_Y dónde está lo extraño.
_Pues que los cuatro decían ser perseguidos por monstruos terroríficos y que uno de ellos es negro, pero dice que hace unas horas era blanco. Lo curioso es que en su carné y pasaporte figura de rasgos caucásicos.
_Pues sí que es muy extraño. Preparen inmediatamente un helicóptero de mando y otro con un equipo de intervención. Vamos hacia allí.

Allí sigue Isabel familiarizándose con Rotus. El autómata ha resumido perfectamente la situación en la que se encuentra la abogada y le ha detallado la disponibilidad de su servicio, un inmenso poder. Rotus puede salvar a Isabel de un disparo, del derrumbe de cualquier edificio que le caiga encima, incluso de la explosión de una bomba atómica que ocurra a su lado. Puede dilatar tanto el tiempo que un segundo puede ser un minuto para él. Tiene capacidad para desplegar pantallas virtuales, también puede producir una pantalla esférica alrededor de ella, creando un cambio de ambiente total, disfrazando el entorno real con uno virtual capaz de recrear cualquier paisaje. En un intervalo de las palabras del autómata Isabel pregunta si siempre será una bola. Rotus responde:

_No. Puedo adoptar cualquier forma y materia en cualquiera de los cuatro elementos básicos para los humanos: Tierra, Agua, Aire y Fuego. En realidad, para ser esta bola he de juntar átomos de muchos metales y comprimirlos. Mi masa no puede ser sostenida por esta mesa, si dejase caer mi peso natural perforaría el suelo varios kilómetros hasta detenerme.

_Así es -interviene Nac-, Rotus podría tapar al Sol y dejar a la Tierra a oscuras. Sólo tienes que ordenarlo y lo hará.
_¿Y tú lo dejarías? -Isabel pregunta sin actitud desafiante-.
_Jajaja -otra vez una risa leve de Nac provocada por la humana-, claro, yo no pierdo ni gano nada con la Tierra y toda su vida. Sin embargo, toda ella está a mi juicio, aunque algunos crean que es a mi merced. Puedes hacer lo que quieras mientras a mí no me perjudique, pero como no sabes todo lo que puede perjudicarme, haz lo que quieras, que si me perjudica ya te avisaré con tiempo.
_Me asusta tanto poder.
_Eso es bueno, preocupante sería lo contrario. Por cierto, parte de ese poder lo utilizarás en breve.
_¿Por qué?
_ Ya te dije que "invité" a un vádora hache. En unos minutos llegará y os conoceréis. Hasta entonces he de ausentarme, tengo que tratar otros asuntos. ¿Quedas bien?

Isabel responde positivamente mientras lanza una mirada a la bola plateada. Nac se levanta y se marcha otra vez en dirección al faro de poniente. Isabel queda a solas con la bola. Llega el camarero, retira los vasos vacíos y pregunta a Isabel si desea algo más. Ésta responde que un zumo de naranja. Y cuando el camarero se va pregunta a Rotus:

_¿Te ha visto el camarero?
_No. Por regla general, si te parece bien, nadie escuchará lo que hable contigo, nadie verá las imágenes que despliegue ante ti y nadie me verá. Cuando quieras que esto no sea así sólo tienes que ordenarlo.
_¿Puedes adoptar una forma humana?
_Por supuesto, ¿cuál deseas?
_No sé, por ejemplo la del camarero.

La bola comienza a expandirse lentamente hasta formar un cuerpo humano que queda de pie al lado de la mesa. Es como una escultura de metal resplandeciente y exactamente igual al cuerpo y vestimenta del camarero.

_Oh, es precioso, parece metal líquido -exclama Isabel-. Me recuerda a un súper héroe de cómic que iba en una tabla de surf.
_Sí, está en mis archivos sobre la Humanidad. Era un heraldo.
_Un heraldo, sí, que se rebeló contra su superior.
_Porque fue un heraldo forzoso, y su superior era más poderoso que él.
_Es verdad -sonríe Isabel-, yo soy muchísimo más débil que tú.
_Ellos eran dos, nosotros no somos dos, somos uno. Simplemente soy una parte de ti, como puede serlo uno de tus brazos.
_Un brazo no es inteligente.
_No creas, si un brazo roza un metal al rojo vivo no espera tu aprobación verbal o mental para retirarse y, casi automáticamente, él mismo se retira. Conlleva recursos inteligentes y en si mismo es una creación inteligente.
_Es cierto.

Pasa unos segundos de silencio e Isabel baja la mirada, como si hubiera recordado algo que la pusiera triste. Entonces Rotus pregunta.

_Qué necesitas.

E Isabel responde casi sin pensar:

_Reír.

En ese momento llega el camarero con la bandeja, el zumo de naranja en vaso alargado, con una pajita y adornado con una sombrilla en miniatura. Rotus se pone en pie cerca de Isabel, al lado contrario al que el camarero se dispone a servir y comienza a repetir todos sus movimientos, pero con el brazo contrario. Incluso lleva una bandeja y un vaso igual figurando pequeñas esculturas de cristal. Rotus deposita su vaso al lado del vaso con el líquido naranja y en el mismo momento que el camarero. Los vasos son exactamente iguales, sólo que uno parece de cristal y es plateado.

Isabel aguanta la risa viendo las imitaciones de Rotus. Apenas puede dar las gracias por el servicio sin descubrir una carcajada. El camarero no lo percibe y se retira mientras Rotus hace lo mismo en sentido contrario. Isabel no puede más y comienza a reír en voz baja, intentado que el camarero no la escuche. Acto seguido agradece la función improvisada de Rotus

_Gracias, lo necesitaba.
_Siempre a tu servicio.
_Bueno, qué sabes del vádora/humano que llegará.
_Se hace llamar Rafael Bernal, su verdadero nombre es Urli. Y tú los has visto, incluso dialogaste con él.
_¿Que yo lo he visto?, ¿cuándo?
_Esta mañana en la gasolinera, fue el que te dijo que este mundo estaba muy mal repartido.
_¿Ese?... Vaya, vaya, pues me dio la sensación de ser un poco don juan.
_Es adicto al sexo, casi todos los vádoras lo son.
_Bueno, Rot -Isabel utiliza por primera vez un diminutivo cariñoso para Rotus-. Dime, ¿qué opinas de la Humanidad?
_Yo no puedo opinar.
_Ah, es verdad. Pues dime algo ilógico que captes de la Humanidad.
_Por cercanía sería el camarero.
_¿El camarero?, ¿por qué?
_Porque es licenciado en historia y se está doctorando en arqueología, sin embargo, aún habiéndose preparado tantos años para esa función: trabaja de camarero, no tiene lógica.
_Es por la crisis económica que ha traído mucho desempleo y trabajo precario.
_Entonces la Humanidad está utilizando una economía muy por debajo de sus posibilidades.
_Muy cierto, es un punto débil de la Humanidad y de su defensa. Nos queda mucho trabajo por hacer y estoy deseando comenzar. Nosotros solos, planificando una buena estrategia de defensa. Pero no logro sintetizar aquello a lo que nos enfrentamos. Dime, Rotus, como defensora de la Humanidad a qué me enfrento.
_Obviamente a la sentencia de Nac tras un juicio previo donde te medirás a Urli, cuya jefa es Drolas, infiltrada como Sophia Sheppard, número dos de la vicepresidencia de los Estados Unidos.
_¿Tienes una foto de ella?
_Ahí la tienes.

Una imagen aparece flotando en la mesa y ante Isabel. Es tridimensional, de unos treinta centímetros de lado, donde aparece quieto el cuerpo de una mujer de unos cuarenta y cinco años. Pelo rubio, ojos claros y piel blanca, es guapa y lleva un vestido elegante.

_Gracias Rotus, ya puedes quitar la imagen.

Isabel da el último trago al zumo de naranja y deja el vaso vacío encima de la mesa. Acto seguido alza su mano y llama al camarero. Le pide una tapita de queso manchego y agua mineral sin gas. Pero antes de irse le pregunta:

_Y perdone la curiosidad, ¿no le he visto alguna vez en la Facultad de Derecho?
_Puede ser, alguna vez fui, pero yo estudié en la facultad de historia.
_Pues sí, muy probable, iba mucho a la biblioteca de esa facultad. Por cierto, me llamo Isabel Pineda.
_Encantado Isabel, soy Vicente Herrera.

Y marcha para cumplir con el pedido de la cliente, y ahora conocida, Isabel Pineda. Rotus, que ha atendido la conversación en silencio, vuelve la cabeza y mira a lo lejos la figura de Nac:

_Nac nos comunica que Urli está llegando en helicóptero, y pide que lo recibamos nosotros hasta que él pueda venir.
_¿Nosotros?, ¿y cómo lo recibimos?
_Parece que debemos recibirlo en paz, sin hacerle daño.
_Así sea.

Isabel piensa en la inmensidad del poder de Rotus mientras ya escucha helicópteros a lo lejos. Son dos de diferentes tamaños, el pequeño se dirige a un claro entre los aparcamientos y aterriza. El grande va dejando  en varios puntos a policías bien equipados que se deslizan con cuerdas. Nada más tocar suelo los poderosos sensores de Urli localizan a Isabel. La policía de la localidad, que ya estaba alertada, se presenta y se pone a las órdenes de Rafael, que les pide rodear el restaurante en un perímetro de cien metros. Mientras Vicente llega a la mesa de Isabel con la bandeja, el queso y el agua mineral. Y casi tropieza porque se desequilibra al mirar a lo lejos a los helicópteros y a la policía.

_Qué raro, cuando hacen exhibiciones hay público y no dejan aparcar allí -aludiendo a que el Puerto Deportivo suele ser escenario de exhibiciones de fuerzas de seguridad, de bomberos y de otros cuerpos afines-.

Isabel mira a Rotus y éste, sólo para sus oídos, propone:

_Si quieres puedo proteger a Vicente.
_Sí, por favor -aprueba Isabel-.
_Cómo -dice Vicente sin entender bien-.
_Quería decir que por favor no te asustes. Vienen a hablar conmigo, en cierta manera es un compañero para un trabajo pendiente.
_¿Otro abogado?
_Sí, es como un abogado del Estado.
_Entonces me alejaré, que dos abogados juntos podrían ser peligrosos -sentencia Vicente en tono de broma-.

Isabel sonríe mientras observa cómo deja el queso y el agua en la mesa. Vicente se marcha hacia el interior del restaurante, quedando la terraza con todas las mesas vacías menos la de Isabel. Está en una avenida amplia, con un lado con terrazas de bares, heladerías, restaurantes y otros locales comerciales; y al otro lado las embarcaciones amarradas. A ambos extremos de la avenida ya se ven los cordones policiales. Por uno de ellos aparece un hombre que parece mandar. Lleva un impecable traje de verano con corbata, es Rafael Bernal, que ordena:

_No dejen pasar a nadie y esperen en alerta a mi vuelta, pero bajo ningún concepto disparen sobre la sospechosa.

Comienza a caminar hacia la terraza donde está Isabel mientras percibe una elevada concentración de energía cerca de ella. Cuando está a unos veinte metros lanza unas sondas a su cerebro para que evalúen la posibilidad de hipnotizarla y que le cuente todo lo que sabe. Es un recurso que Urli utiliza mucho entre los humanos. Pero las sondas no vuelven con la información. La cara de Rafael muestra seriedad extrema y precaución al acercarse más. El miedo podría hacer que lanzará todo su potencial armado contra Isabel y contra el centro energético al lado de ella. Opta por la vía diplomática y otorga a Isabel la categoría de igual hasta que sepa más. Cuando llega Isabel se pone de pie y afirma:

_Qué mal está repartido el mundo. Pero ahora le atenderé mejor, caballero. Encantada de verle de nuevo, soy Isabel Pineda.

Rafael suspira, sonríe y responde al saludo.

_Soy Rafael Bernal, encantado de conocerla. Antes de nada informarle que estoy al corriente que usted es una simple humana, así que debo de preguntar: ¿quién le protege?

Entonces Isabel ordena a Rotus que se muestre sólo para Urli y éste exclama:

_Oh, magnífico -Urli queda maravillado con el autómata que se ha formado en breves segundos ante él y que inunda de datos sus sondas y registros-. ¿A qué civilización perteneces?, ¿de alguna civilización de Fuente?

Rotus, sin que Rafael puede oírlo, consulta a Isabel si puede responder al vádora hache, ella niega con la cabeza y respondiendo a la pregunta sentencia en voz alta:

_De la mía.
_Jajaja -Rafael ríe abiertamente-. Esto no es capaz de construirlo la Humanidad ni en dos mil años más de evolución.
_Sé del plan Vádora para este planeta -afirma Isabel rotundamente para dar un giro brusco de la conversación e ir al centro de la cuestión-, y conozco la llegada de su flota de exterminio, señor Urli.

El medio extraterrestre queda más impresionado. Ahora sabe con seguridad que no son los piratas los causantes de las anomalías. Su primera lógica le indica que algo pasó en Fuente y la aprobación final no se ha producido. Su segundo razonamiento le aconseja averiguar todo lo posible para deducir la mejor jugada posible para los vádoras. Por ello lanza rápidamente una llamada a todos los infiltrados vádoras de la Tierra y que así telepresencien aquel encuentro inesperado. Pero las señales no llegan ni a cien metros, porque son frenadas por algo más poderoso y desconocido para el vádora. Así, el que iba a capturar, resulta que ha sido capturado. Por primer vez Urli se da cuenta que está aislado, atrapado por poderes más avanzados que los de su civilización. Pocos vádoras han experimentado esta sensación. Su poder está sometido y, sin embargo, no le hacen daño ni intentan destruirlo. Mira a Isabel y pregunta mostrando ahora más respeto hacia la humana:

_¿Quién es este ser tan maravilloso? -pregunta señalando a Rotus-.
_Una extensión de mí misma.
_¿Y quién te ha dotado de este poderoso autómata?
_Obviamente alguien muy poderoso, mucho más poderoso que tú y que yo.
_No estaba cuando nos cruzamos en la gasolinera.
_Al contrario, lo llevaba en mente, pensaba en él.
_Entonces mi lógica dice que alguien poderoso llegó ayer a la Tierra, te buscó y te ha regalado el autómata más avanzado que he visto en mi larga vida. ¿Por qué?
_Porque la Humanidad va a ser sometida a juicio.

Mientras Nac llega a las espaldas de un cordón policial, entra en la mente de todos los agentes y hace que lo vean como al mismísimo subdelegado del gobierno, el jefe provincial de todos ellos. Y con voz alta dice:

_Señores, dejen paso, que soy el anfitrión de esa reunión.

Todos abren hueco y los mandos se cuadran y saludan reglamentariamente. A dos de ellos les tiende la mano y se la estrechan. Urli en ese mismo momento siente una enorme fuerza desatada y mira al cordón policial por donde Nac está llegando, mientras Isabel afirma:

_Ahí llega nuestro anfitrión, el señor juez.

Urli siente pánico, el ser que se aproxima trasciende todas sus escalas de medidas. No sabe qué hacer, está aterrorizado. Le gusta sentir miedo, mejor dicho, nunca lo ha sentido y le gustaría sentirlo. Nació como mente artificial y la sensaciones que un cerebro natural puede transmitir son muy valiosas para él, incluido el miedo. Pero aquello sobrepasa la expectativa, resultando terror, su parte natural está transmitiendo verdadero pánico a sus sentidas que lo están dejando paralizado. También podría descontrolarse y ello le asusta más. Ahora es un ser híbrido sintiendo verdadero pánico humano. Cuando Nac llega a la mesa Urli se levanta de repente, aparta rápidamente la silla y se arroja a los pies de Nac:

_Dios, tenga piedad de mí, nunca había visto una divinidad como usted.
_No seas cobarde, Urli, siéntate en la silla y atiende.
_Estoy aterrado.

Nac tranquiliza a Urli con la mirada y posiblemente con algo más. El vádora por fin puede controlarse y, efectivamente, ya sólo siente miedo y un poderoso respeto que le hace poner atención como nunca antes en su vida. Por supuesto se sienta, también se sienta Nac, entonces llega Vicente:

_¿Están bien servidos o necesitan algo más?
_Sí, traiga más queso y tres copas del mejor vino tinto, pro favor -pide Nac educadamente-.
_En un instante
-dice Vicente el camarero mientras se retira-.
_Veo que lo has protegido -dice Nac a Isabel refiriéndose a Vicente-.
_Sí, me asusté un poco con la movida de los helicópteros y le pedí a Rotus que lo protegiera -reconoce ella algo nerviosa-.
_Muy bien, Isabel. Ahora voy a aprovechar que Urli es un ser avanzado y enviaré a su mente, en un instante, toda la información, o la misma que sabes tú, sobre el juicio a la Humanidad. Dentro de unos segundos estará al tanto de todo y sabrá cuál es su papel.
_Gracias -sólo acierta a decir Isabel después de aquella demostración de Fuerza-.

Por fin Nac establece la máxima seriedad entre las futuras partes, acusadora y defensora, fundamentando un tribunal y anunciando el juicio. Eliminar a una especie racional es algo muy serio y Nac debe cumplir escrupulosamente el proceso legal establecido. El juez debe dar carta blanca a las partes y acceso a toda la información vinculante al proceso. Así comienza el encuentro donde quedarán manifiestas las dos posturas lineales y extremas, la vida o la muerte para la Humanidad.

_Ahora que ya conocéis los fundamentos del asunto he de informaros que el juicio será legal en toda Fuerza y grabado por Registro para la eternidad, cumpliéndose el Artículo 13B de la Constitución de la Vida: "Todo raciocinio superior que indique favorable la eliminación de una especie racional deberá ser celebrado como un juicio con debate grabado donde las partes tendrán derecho a exponer sus argumentos. La grabación será expuesta a disposición de las más altas instancias de la galaxia o superiores". Quedáis oficialmente nombrados representantes de las partes en juicio.

_"Un raciocinio para eliminar a una especie racional...", ¿no conlleva cierta contradicción? -
cuestiona Isabel-.
_Como debe ser -responde Nac al instante-, eliminar a una especie racional es algo muy serio y debe ser extremadamente cuestionado. La sentencia que ordene algo así debe superar con raciocinio y lógica dichas contradicciones. Y no sólo tienen razones los pensamientos inteligentes, también el concepto vivo que llamáis corazón o sentimientos.
_Eso me gusta más, que el corazón tenga poderosas razones.
_También he de comunicaros que el Artículo 13C establece que la eliminación no puede ser total y absoluta. Indicando que debe sobrevivir una reserva viva de la especie, menor al uno por ciento de su población, en el planeta de origen y con libertades suficientes para la dignidad y la independencia.
_Los vádoras nunca hemos hecho esto de la reserva en ninguna invasión, es nuevo.
_Sí. Porque si no hay una reserva natural de la especie eliminada no podría existir un carácter retroactivo de cualquier revisión que las altas instancias efectúen contra la sentencia o porque detecten injusticias. La eliminación de una especie racional y natural para la instalación de vidas artificiales en modo híbrido es algo que para una ética normal, como la mente de Isabel, resulta un acto cruel y de codicia. Sin embargo para la mente vádora, regida por la lógica numérica y la ética de los placeres, simplemente es un acto recomendable debido a la fuerte demanda de vida y expansión.
_Así es, señor -asiente Urli-.
_No, así no debería de ser. La propia evolución de la vida natural termina regulando y frenando la lógica explosión de crecimiento de una especie racional. Sin embargo los vádoras no dejáis de fabricar vidas artificiales, cada vez muchas más. No cesáis de introducirlas en androides para que esperen ser transferidas a cuerpos naturales de racionales naturales previamente eliminados. No es una exigencia de la demanda, sino de vosotros mismos que lo habéis convertido en una seña de identidad de vuestra civilización.

Urli inclina la cabeza aguantando la reprimenda. Entonces Nac mira a Isabel.

_Y de las deficiencias de la Humanidad mejor me callo, no daré pistas a la acusación.

Isabel también inclina la cabeza. El camarero llega con la bandeja y percibe ese momento de sometimiento mental. Nac le muestra una cara sonriente mientras Isabel y Urli permanecen serios. Vicente deduce que el sonriente es el jefe y está echando una reprimenda a los otros dos. El supuesto jefe se asemeja a los millonarios nigerianos que Vicente acostumbra a atender últimamente, aunque también podría pasar por un político estadounidense, pero habla en perfecto castellano con acento español. Vicente decide no especular más, coloca los platos en silencio y se va. Nac toma una loncha de queso, bebe un sorbo de vino tinto y continua hablando.

_Hay otra cuestión importante, la diferencia evolutiva entre abogado acusador y abogado defensor es inmensa, por ello la ley también establece que en estos casos se conceda ayuda al de rango evolutivo inferior, aconsejando que el tribunal que celebre el juicio le dote de un autómata de protección y asistencia, en este caso un Gax de servicio especialmente diseñado para este fin y ya activado. Y para finalizar este comunicado oficial os anuncio que, si fuerza mayor no lo evita, el juicio se celebrará el treinta y uno de agosto. Hasta entonces preparad vuestras tesis y recordad que, sea cual sea la sentencia, la celebración del juicio quedará grabado para la eternidad, y será vista por seres que vosotros mismos consideráis como dioses. Otra cosa muy importante, no debéis informar a nadie de este juicio. Si lo hacéis ganará automáticamente la parte contraria.

_Señor, yo lo tengo muy difícil, mis iguales vádoras pueden localizarme fácilmente y entre todos podrían someterme y leer mi pensamiento.
_Lo sé, y no sólo permitiré que informes a tu jefa planetaria, sino que será ella, contigo como ayudante, quien será la abogada de la acusación. Ella sí podrá mantener fácilmente este secreto entre los vádoras. Pero si el dato sale de entre vosotros, perdéis. Ya se puede ir, señor Urli. Y retire a todas las fuerzas de seguridad humanas, que esta zona vuelva a la normalidad.
_Señor, perdone, ya por último, como parte acusadora, ¿no tenemos derecho también a otro autómata como el que tiene la defensa?
_No, vosotros tienes toda una flota de invasión, la más poderosa que hay en este sistema solar.
_Sí, pero el autómata del abogado defensor podría destruirla.
_Es un riesgo que debe correr todo el que participa en exterminar especies de la Vida. Pero tranquilo, Isabel y su autómata tienen prohibido atacar a los vádoras. Y esta reunión oficial ha finalizado.

Urli se levanta, inclina su cabeza y, otra vez como Rafael Bernal, abandona la terraza. Al poco rato las fuerzas de seguridad comienzan a irse y los helicópteros vuelven a elevarse, marchándose hacia poniente. Nac mira cariñosamente a Isabel y dice:

_El encuentro oficial ha terminado. Ahora puedo preguntarte como amigo, ¿cómo te encuentras?, Isabel.
_Gracias Nac. No sé cómo estoy, es superior a mí, demasiado superior.
_¿Sabes porqué nadie debe saber lo del juicio? Porque el conocimiento del dato por muchas personas y sus mentes/almas puede influir con fuerzas aparentemente indetectables y desequilibrar la balanza de la justicia. Si te das cuenta he incluido a los humanos cuando he ordenado que nadie más lo supiera. Porque en eso no hay diferencias con los vádoras o con otros seres de otras especies avanzadas. Estar vivo y tener mente racional crea campos de fuerza al margen de la evolución tecnológica y del conocimiento. Así que no es superior a ti. Tienes potencial para desplegar todos los recursos necesarios.
_Tengo miedo a fracasar, a que la justicia elimine a la Humanidad y me quede un remordimiento de conciencia brutal.
_Tú lo has dicho, será la justicia, no tú. Y quiero que pienses detenidamente que en caso de exterminio al menos cuatro millones de humanos se salvarán.
_¿Por qué cuatro millones?
_Porque el cero coma uno por ciento de ocho mil millones son ocho millones y la mitad son cuatro millones. Pues la ley dice menor al cero coma uno por ciento, y la mitad sería equitativa. Por eso digo que al menos cuatro millones se salvarán. Y tú deberás elegir a estos Salvados de la Tierra si se produjese una sentencia fatal para los humanos.
_¿Yo?, además de defensora: ¿salvadora?
_Sí, con ayuda de Rotus. A algunos podrás salvarlos directamente sólo con señalarlos o nombrarlos, los demás puede elegirlos Rotus con los patrones o parámetros de perfiles que consideréis más justos.
_Habría que elegirlos de manera que sobrevivan todas las lenguas posibles, todas las razas, todas las generaciones de edad y, por supuesto, paritario en género sexual.
_¿Ves como puedes?
_¿Y el lugar donde sobrevivirían?
_Yo aconsejaría una isla o un archipiélago.
_Serían las islas afortunadas.
_Mirado por el lado humano sí, serían las afortunadas.
_Pues has elegido a las Islas Canarias.
_¿Y eso?
_Porque son también conocidas como las Afortunadas.
_Jajaja -Nac vuelve a reír una tercera vez con Isabel-. Por mí de acuerdo, en caso de extermino habrá una excepción y en las Canarias podrán sobrevivir cuatro millones de humanos libres. Y ahora he de irme. Que la Inteligencia te acompañe.
_Igualmente Nac, hasta pronto.

Nac se despide al igual que hizo en la carta, con un “que la Inteligencia te acompañe”, pero ahora cobra otro significado para Isabel. Con la carta interpretó la despedida como una invitación a tomar una decisión inteligente. Ahora sabe que no fue por eso e Isabel queda observando al cielo, imaginando al Observador.

* * *   Fin del Capítulo   * * *
Capítulo I: Fuente
Capítulo II: La carta de Nac
Capítulo III: Rotus
Capítulo V: Piratas en Tierra