miércoles, 4 de enero de 2017

Nosotros los humanos democráticos


Dos mil diecisiete, pero siete qué, porque si el año termina en siete sería bueno hacer una lista con siete puntos importantes en... En qué. ¿Siete deseos?, ¿siete trabajos, obras o acciones para mejorar la salud?, ¿siete propósitos para mejorar la ética individual y vivir o disfrutar de una mejor conciencia? Pero, ¿por qué me preocupo de ello hasta hacerlo post? Quizás tendría que hacer un listado con las siete preocupaciones principales en mi vida, jajaja... Un momento, tiene gracia, pero su valoración podría resultar interesante: enumerar y clasificar nuestras preocupaciones podría ayudarnos a vivir mejor. Pasa que mi vida privada y sus preocupaciones no son merecedoras de dedicarles un post. Aún así podría estar de suerte, porque tengo acceso a diferentes niveles colectivos de la conciencia civilizada y con democracia... Sólo tendría que elegir uno y enumerar sus preocupaciones.

¿Quién soy yo cuando mi identificación implica a un colectivo? Si estuviera en Berlín un grupo de alemanes podría decir mientras me señalan:  "Dieser schöne mann ist ein spanischer". Si estuviera en Barcelona un grupo de catalanes podría decir sobre mí: "Aquest home guapo és andalús". Si estuviera en Nueva York un grupo de estadounidenses podría decir: "This handsome man is a european". Y si estuviera en Sevilla unos sevillanos podrían decir de mí: "Este hombre guapo es malagueño" (Málaga es una bella ciudad mediterránea y andaluza). Así podría elegir y clasificar mis preocupaciones colectivas como español, andaluz, europeo o malagueño. Pero no basta, algo falta. Si quiero elegir bien me falta un colectivo importante.

Esta imagen y todos los enlaces de este post son de Wikipedia

Tendría que imaginar que a este lado del Ecuador galáctico hay varias o muchas civilizaciones avanzadas, que estoy en una ciudad de alguna estrella vecina, y sus ciudadanos me preguntaran quién soy. No podría decir que soy español, andaluz, europeo o malagueño, no sería correcto. Tendría que dar una identificación más biológica o astrobiológica. Aunque quizás debería de cambiar el adjetivo, pues si digo: "soy un humano guapo" y después vieran a alguien tan feo como yo: me temo que no entenderían la broma y me tomarían por un mentiroso. También podría pasar de adjetivos y decir tan sólo: "soy un  humano", pero se supone que somos una especie civilizada, al menos interplanetariamente (muy posiblemente porque no conocemos otras). Tendría que usar un adjetivo que indicara un nivel aceptable de civilización, un adjetivo político. Siendo así diría: "soy un humano democrático".

Vaya, la Humanidad Democrática, tan presente y tan poco nombrada, me gusta. ¿Existe alguna comunidad de democracias?, pues aunque no exista mucha información circulando al respecto Wikipedia dice que sí: Comunidad de Democracias. Parece que España no está, aún así:  sí, soy uno de los humanos libres. Todos los días nacemos y morimos por miles, pero ahí está evolucionando nuestra comunidad de mujeres y hombres democráticos de la Tierra. Contamos con una detallada Historia de la democracia. Nacida probable o simbólicamente entre los antiguos griegos. Perdida por los romanos cuando pasaron de república a imperio. Recuperada miles de años después por los estadounidenses y su nueva nación. Consolidada por franceses, españoles, ingleses, alemanes, italianos, mexicanos, rusos, australianos, indios, japoneses y tantos otros pueblos humanos. Somos libres para opinar lo que queramos, podemos publicar, denunciar, votar, ser votados y mucho más, teniendo el deber de contribuir a un Estado que cubra dignamente a todos sus ciudadanos.

Así elijo enumerar siete preocupaciones como humano democrático. El orden será improvisado y como vaya llegando... Mientras escribo veo un spot publicitario a lo lejos, en un televisor, y me preocupo como humano:

1. Me preocupa que parte de la más sofisticada tecnología se dedique a fabricar y comerciar con juegos sobre la guerra y la violencia. Y que las mejores agencias de publicidad realicen atractivos spots publicitaros para esta causa.

Termino de escribir y la historia se repite: veo otro anuncio televisivo y hallo una nueva preocupación:

2. Me preocupa que deportistas famosos e ídolos de niños se dediquen a la publicidad sobre juegos de dinero (falsamente llamados "de azar", pues la banca siempre gana) que tantas ludopatías crean entre jóvenes y adolescentes.

Veo que los anuncios televisivos me inspiran mucho, porque acabo de ver otro anuncio que me ofrece otra preocupación ante el Bien común :

3. Me preocupa que las corporaciones de empresas, supuestamente responsables de la contaminación, y, por ser parte fundamental del injusto sistema económico mundial, también responsables de mucha hambre colectiva, se dediquen a sacar anuncios donde parece que se esfuerzan en quitar el hambre o la contaminación del mundo. También servidos por los mejores creadores publicitarios.


Decido apagar la tele "lejana" para seguir escribiendo, y justo antes de apagarla sale una noticia complementaria sobre el último atentado terrorista. El televisor se apaga, me siento y sigo reflexionando sobre mis preocupaciones y casi obviamente surge otra:

4. Me preocupa que baste lavar el cerebro a un puñado de futuros terroristas de una cultura de cientos de millones de seres para que muchos consideren a todos los de dicha cultura, sobre todo a sus pobres, "sospechosos" de terrorismo.

Ahora, en silencio, más concentrado, encuentro las tres preocupaciones humanas que me faltan para las siete. Espero tratar alguna de ellas en próximo post, son las siguientes:

5. Me preocupa que la industria militar continúe como primer motor de la economía mundial.

6. Me preocupa que la democracia no sea suficientemente explicada, difundida y con horizontes justos y posibles para la Humanidad.

7. Me preocupa que la economía mundial no pueda cubrir dignamente a todos los humanos. Me preocupa que la economía del mundo libre no cubra dignamente a todos los humanos libres.

 Esta última preocupación es doble, porque si nombro a la humanidad donde hay democracia no nombro a toda la Humanidad, y si nombro a la Humanidad donde no hay democracia tampoco nombro a toda la Humanidad. Hay dos Humanidades aunque para la economía mundial parezca que sólo hay una. Nosotros los humanos democráticos somos indispensables. Sí, y aunque suene a un ejemplo de ciencia ficción, hay una importante probabilidad ante planetas con vidas más avanzadas a la Tierra, nosotros los humanos libres tendremos que dar la cara desde el punto más elevado en política alcanzado por homo sapiens y, por extensión, por la vida cerebral de este planeta. Somos los más preparados para cualquier contacto con una civilización planetaria superior a la nuestra y, por qué no, con una que sea inferior o menos evolucionada a la nuestra.

También por extensión es en el mundo humano democrático donde mejor son tratadas el resto de especies animales de la Tierra, aunque ello no quita que deban ser tratadas mucho mejor. Y la calidad democrática en cada nación o ciudadanía soberana es medida por la aplicación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Esta Declaración es el mayor logro o invento que podemos mostrar ante cualquier otra civilización planetaria, si queremos negociar, pactar o compartir es lo mejor que tenemos. Sólo un detalle, desde que ascendimos a esta importante cima de los Derechos humanos (1948), máxima altura, poco hemos ascendido, y de esto hace casi setenta años, diez veces siete. Buen año para un nuevo derecho, dos mil diecisiete.


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